SI PUEDES SOÑARLO, PUEDES HACERLO
Con esto de la crisis, muchos abogan por
incentivarnos a todos a abrir nuestro propio negocio, o ser nuestros propios
jefes, haciendo realidad nuestros sueños.
Es la moda,
es el momento de hacer realidad estos sueños.
Odio que sea
por unas circunstancias así, y porque muchos se aprovechan de la coyuntura, para
distraernos con estos temas oníricos, y fantasiosos. Pero en realidad, tienen
razón.
Nunca es
tarde para hacer realidad nuestros deseos más anhelados, y, si tienen que
surgir cual Ave Fénix de estas cenizas de país, que surjan.
No hay mal
que por bien no venga.
Así pues,
seamos realistas y tracemos una estrategia, que guiada por nuestro corazón se
ciña a nuestro cerebro;
1.
En primer
lugar, averigua que es lo que quieres. Lo que deseas de verdad. Formúlalo, menciónalo,
elabora ese deseo con claridad.
2.
Desea que se
haga realidad. Pero deséalo fervientemente. Con muchas ganas, con toda tu
energía, que sea un anhelo más fuerte que tu.
3.
Que pase de
ser un deseo a ser algo a por lo que estás decidido a ir. A por ello. Es tu
objetivo.
4.
Comienza a
mirar cuales son las herramientas de las que dispones, cuales las que tienes
que buscar, donde encontrarlas, como, a
quien llamar, con quien contar. Es un plan en toda regla. Eres un arquitecto.
Un ingeniero. El albañil de tu vida.
5.
Ahora iremos
haciendo realidad pequeñas partes de ese plan. Una por una. Por pequeñas que
sean, irán construyendo ladrillo a ladrillo tu edificio. No te agobies mirando
al cielo y viéndolo vacio. Mira a tus pies y veras, que los cimientos, ya están
puestos.
6.
Cada logro,
es digno de un brindis. Una copa que se alza al futuro para motivarte a seguir.
Un momento que disfrutar. Cada paso es digno de ser amado y disfrutado. Recorre
este camino con una sonrisa. Esto
mantendrá la confianza en ti mismo intacta.
7.
Aprende del
fracaso y de las críticas. Por muy elaborado y visualizado que tengas el
proyecto, habrá escoyos en el camino. Unas veces en forma de dificultades
técnicas, y otras en forma de críticas destructivas. Todo nos hará más fuerte.
De todo sacaremos una lección. Sabremos conque y quienes, contamos de verdad, y
quienes nos desean éxito.
8.
Que los
fracasos no sean una excusa. Y que estas excusas nos convenzan de que las cosas
han de salirnos bien porque si. Todo requiere esfuerzo y sacrificio. Debes
incluir en tu planteamiento inicial, la renuncia a algo, los sacrificios que deberías
hacer para que las cosas nazcan. Controla la frustración que pueda surgirte, comprende
que es ley de vida, que quien algo quiere, algo le cuesta, y que eso nunca fue
escusa para dejar a medias un proyecto.
9.
Descansa. Si
estás agotado, ansioso, nervioso, si ya no tienes energía, no podrás seguir.
Será una fuerza mayor, la que acabe con tu sueño. Date un respiro, se generoso
contigo mismo. Intenta ser paciente con las cosas, con las personas y sobre
todo con tus ganas. Recarga las pilas.
10. Pide ayuda si la necesitas. El orgullo,
destruye, más que crea.
Y,
finalmente, hazte cargo que lo primero es creer con más fuerza que nadie en ti
mismo y en tu idea. En la forma correcta que has tenido de plantearla,
organizarla y elaborarla. Escucha los consejos de los demás, pero nunca dejes
del todo a un lado los que tú mismo te das.
Confía en
que con Disciplina, Perseverancia, Compromiso y Paciencia, tu sueño,
probablemente se haga realidad.
Animo.
Y, como
dicen en la India;
Al final, todo saldrá bien. Y si no, es que
no es el final.
