¿Está
de moda tener hijos?
No es que vea embarazadas porque yo lo
esté. Es que parece que se han multiplicado por la calle.
¡Las veo a decenas!
¿Acaso está de moda tener bebés?
¿Cuáles son las causas por las que
ahora la gente tiene bebes?
¿Cuales los factores que lo deciden o determinan?
Yo no quería niños ni benditos. Me
molestaban sus ruidos y gritos, el alboroto que les acompañaba, me molestaba la
cursilería que parecía engullir a las
embarazadas, los inconvenientes y molestias del
embarazo, los problemas de los partos, las parejas con niños. Todo lo
que rodeaba el mundo infantil me era molesto y desde luego muy ajeno y
desconocido.
Pero tuve una niña.
Simplemente mi cerebro hizo “clic”.
Tenía todo lo necesario para poder
traer un niño a este mundo y hacerme cargo de él, pero sencillamente, no lo necesitaba. Mi vida
estaba lo suficientemente completa, y no veía ninguna necesidad de hacerlo. Y,
como la situación de mi pareja era
similar, estábamos de acuerdo.
Siempre creí necesario que para que
alguien se decida a tener un bebé no lo haga por modas, por cubrir huecos,
arreglar matrimonios o cualquier otro motivo, que no sea el que lo desee sin más.
No creo que deba ser el dinero, la
pareja, la salud, lo que te decida.
Ciertamente son factores a tener muy en cuenta, son factores definitivos, cuyo
peso no pretendo subestimar, pero no fue mi factor determinante, y creo que en
realidad ellos, no deberían serlos por si solos en nadie. Debe haber algo más.
Un deseo intimo, intenso, un amor a ese hijo que no aun no ha llegado. Un
cambio de chip, de visión
Un único asunto apremiaba mi decisión final. La edad.
Veía que se pasaba el momento y que tal vez, me llegasen las ganas cuando mi cuerpo ya no estuviese para semejantes
trotes
Una única preocupación realmente importante, para mí, disminuía mis
intenciones de tenerlos. La preocupación que me causaba las palabras de muchos
mayores que siempre se quejaban de lo complicado que era tener, educar, mantener
a los niños.
Así, día cualquiera, sin tener
preparada la mente o el corazón para ello, me llegó una niña y una frase. Y eso fue todo lo que
necesité.
Me pusieron esa niña de tres meses en brazos. Aquella niña y su mirada azul se me metieron en el pecho con una
fuerza y una luz hermosa, cálida, y sobre todo; decidida. Parecía querer
hablarme, decirme... Entonces su padre me tradujo su mirada y con un abrazo me dijo;
Tener
niños no es difícil. Es muy fácil.
Comprendí entonces que tener hijos
consiste en quererlos. Lo demás llega
como consecuencia de ese amor intenso, incondicional, total, subyugador,
embriagador.
Y ya está.
Mi hija empezó a gestarse en mí.
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