martes, 13 de enero de 2015

Motivos para tener hijos.



¿Está de moda tener hijos?

No es que vea embarazadas porque yo lo esté. Es que parece que se han multiplicado por la calle.
¡Las veo a decenas!
¿Acaso está  de moda tener bebés?
¿Cuáles son las causas por las que ahora la gente tiene bebes?
¿Cuales los factores que lo  deciden o determinan?

Yo no quería niños ni benditos. Me molestaban sus ruidos y gritos, el alboroto que les acompañaba, me molestaba la cursilería  que parecía engullir a las embarazadas, los inconvenientes y molestias del  embarazo, los problemas de los partos, las parejas con niños. Todo lo que rodeaba el mundo infantil me era molesto y desde luego muy ajeno y desconocido.
Pero tuve una niña.
Simplemente mi cerebro hizo “clic”.

Tenía todo lo necesario para poder traer un niño a este mundo y hacerme cargo de él, pero  sencillamente, no lo necesitaba. Mi vida estaba lo suficientemente completa, y no veía ninguna necesidad de hacerlo. Y, como la  situación de mi pareja era similar,  estábamos de acuerdo.
Siempre creí necesario que para que alguien se decida a tener un bebé no lo haga por modas, por cubrir huecos, arreglar matrimonios o cualquier otro motivo, que no sea el que lo desee sin más. No creo que deba ser el  dinero, la pareja,  la salud, lo que te decida. Ciertamente son factores a tener muy en cuenta, son factores definitivos, cuyo peso no pretendo subestimar, pero no fue mi factor determinante, y creo que en realidad ellos, no deberían serlos por si solos en nadie. Debe haber algo más. Un deseo intimo, intenso, un amor a ese hijo que no aun no ha llegado. Un cambio de chip, de visión

Un único  asunto apremiaba mi decisión final. La edad. Veía que se pasaba el momento y que tal vez, me llegasen las ganas  cuando mi cuerpo ya no estuviese para semejantes trotes
Una única preocupación  realmente importante, para mí, disminuía mis intenciones de tenerlos. La preocupación que me causaba las palabras de muchos mayores que siempre se quejaban de lo complicado que era tener, educar, mantener a los niños.

Así, día cualquiera, sin tener preparada la mente o el corazón para ello, me llegó  una niña y una frase. Y eso fue todo lo que necesité.
Me pusieron esa niña  de tres meses en brazos. Aquella niña y su  mirada azul se me metieron en el pecho con una fuerza y una luz hermosa, cálida, y sobre todo; decidida. Parecía querer hablarme, decirme... Entonces su padre me tradujo su mirada y con un abrazo  me dijo;

Tener niños no es difícil. Es muy fácil.

Comprendí entonces que tener hijos consiste en  quererlos. Lo demás llega como consecuencia de ese amor intenso, incondicional, total, subyugador, embriagador.

Y ya está.
Mi hija empezó a gestarse en mí.


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